Por: Georgina Herrera Guerrero
La implementación interna de la NOM-035 comienza por una política clara y comunicada que establezca objetivos, alcance y compromisos específicos frente a los factores de riesgo psicosocial, al entorno organizacional y a la violencia laboral, corresponde al centro de trabajo organizar sus servicios preventivos conforme a la NOM‑030 y al RFSST, mantener su Diagnóstico y su Programa, y coordinarse con la Comisión de Seguridad e Higiene, en consecuencia, basta documentar cómo se asignan funciones y coordinaciones para ejecutar y dar seguimiento a la NOM‑035. La definición de reglas de confidencialidad y de protección de datos es condición de legitimidad para los mecanismos de queja y para las canalizaciones clínicas.
A continuación, el centro de trabajo identifica su tamaño y levanta un mapeo de áreas, puestos, turnos y jornadas, con esa base selecciona la herramienta de identificación y análisis de factores de riesgo psicosocial y, en su caso, el método para evaluar el entorno organizacional; pueden emplearse las guías previstas por la propia norma o instrumentos equivalentes que cumplan con sus criterios técnicos. Es indispensable documentar la metodología, la población evaluada, los supuestos muestrales y las limitaciones, la evaluación no se orienta a diagnosticar individuos, sino a describir condiciones y procesos susceptibles de mejora.
El informe técnico se transforma en plan de acción cuando se integra al Diagnóstico de Seguridad y Salud en el Trabajo y al Programa de Seguridad y Salud en el Trabajo, en este paso se priorizan hallazgos por criticidad y alcance y se formulan medidas proporcionadas a los riesgos identificados; las acciones típicas abarcan la nivelación de cargas y metas, la gestión de jornadas y rotación nocturna con periodos de recuperación, la clarificación de roles y procesos de comunicación, la formación de mandos en liderazgo y manejo de conflictos, el fortalecimiento del apoyo social en equipos y el reconocimiento del desempeño. Cuando existan reportes de violencia, el protocolo respectivo asegura investigación oportuna, protección y sanción proporcional.
La comunicación acompaña todo el proceso, la organización informa a la plantilla sobre la política, los mecanismos de queja y, cuando proceda, los resultados generales y las medidas adoptadas, esta información se entrega en formatos accesibles y queda respaldada por materiales y constancias y, paralelamente, el centro establece una ruta clara para la identificación y la canalización de personas expuestas a acontecimientos traumáticos severos, evitando revictimización y garantizando confidencialidad. En todo momento se generan y resguardan registros con control de versiones y acceso para consulta.
El ciclo se cierra con verificación y mejora, la dirección revisa periódicamente la eficacia de las medidas, se realizan auditorías internas proporcionales al riesgo y se actualizan los instrumentos con una periodicidad no mayor a dos años o cuando existan cambios relevantes, la coherencia entre lo documentado, lo que refieren las personas trabajadoras y lo que se constata en sitio es el criterio práctico que suele guiar la valoración de la autoridad.
La prevención de sanciones no se agota en el cumplimiento formal, un sistema que demuestra medidas visibles, conserva evidencias ordenadas, atiende requerimientos en plazo y articula los avisos oficiales reduce su exposición, de igual manera, la formación de mandos medios impulsa la correcta ejecución en los equipos y turnos.
En caso de hallazgos de la autoridad, la adopción de acciones correctivas con fechas y responsables definidos permite cerrar brechas y disminuir la probabilidad de reincidencia. Cuando la NOM‑035 se integra al diagnóstico y al programa de seguridad y salud y se mantiene la cadena de trazabilidad desde el hallazgo hasta el resultado, la verificación se convierte en un ejercicio de confirmación y no en un factor de riesgo.
La NOM‑035 como instrumento técnico que operacionaliza mandatos legales en materia de seguridad y salud en el trabajo, exige identificar condiciones, intervenir con medidas proporcionadas, informar con claridad, canalizar con cuidado y verificar con método. La organización que ordena su evidencia, conserva sus registros y acredita coherencia entre documentos y práctica cumple con la norma y previene sanciones, al tiempo que mejora la calidad de su gestión cotidiana.








